Un festín en mi cabeza

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– Amor, libertad y felicidad. –

Con esas palabras define su experiencia Antonella Schiavoni, escritora y directora de Un festín en mi cabeza, cuando le preguntamos qué sentía por éste, su último trabajo. Y no es fortuito que sean éstas las palabras que elije. En los tiempos que corren, es muy común ver jóvenes orientados a la autogestión teatral. Les permite expresar su propia impronta y pone sobre el escenario la cuota de frescura y novedad que hace falta para renovarnos.
Un festín en mi cabeza es la primer pieza de Antonella que, después de ser presentada en la ciudad de México con un éxito rotundo, vuelve a Buenos Aires para seguir llenando funciones; en nada menos que Paseo La Plaza.

¿Cómo te sentís con la repercusión de la obra?

En principio, lo que me emocionó fueron las devoluciones que me hicieron vía facebook, particularmente hombres que se sintieron conmovidos por la obra, que pudieron ver más allá del humor y los hizo pensar y replantearse.
Es la primera obra que escribo y que dirijo, por lo cual, me siento inmensamente feliz de poder haberlo hecho, y es un gran inicio para continuar creando y creciendo. Descubrí un universo del que por ahora, no me quiero separar.
Festín, me permitió mostrar mi manera de expresarme, y que se reconozca el trabajo de todos, en especial el de Lucrecia que es una gran actriz. Además, tuve el placer de dirigir cada semana a grandes actores que participaron generosamente de la obra.
La verdad que esta segunda temporada fue muy intensa, con un ritmo de trabajo diferente y arrollador que aprendimos a disfrutar función tras función. Sin perder nuestra esencia, esa marca distintiva que tiene el teatro independiente, nos introducimos en una manera más comercial de producción y creo que fue un gran desafío para todos.

Llegar al Paseo La Plaza es un gusto que no muchos pueden darse. Pero Antonella lo logró. Gracias a su talento y perseverancia. Presentando esta obra que mezcla humor crítico y ácido con contenido adulto. ¿Cómo hiciste, siendo tan joven, para abrirte camino en el ambiente y estar hoy dónde estás?

¿Cuál dirías que es la característica fundamental que te llevo ahí?

Empecé estudiando, y una cosa te lleva a la otra. Como decís en la pregunta, es un camino que se fue desarrollando en el hacer. Después de haber trabajado como productora de Mariela Asensio, y como asistente de dirección de Diego Beares, sentí la necesidad de hacer algo propio y que tenía una experiencia de base que me sostenía, que me daba confianza. Los nombro a ellos, entre otros referentes, porque fueron dos pilares de los que aprendí mucho, que me inspiraron y me motivaron.
Tiene que ver también con animarse, esforzarse hasta el cansancio y comprometerse a hacer el espectáculo de la mejor manera posible.
La característica fundamental es trabajar, y rodearte de personas que comparten la misma energía de trabajo que uno.
Lo interesante de la obra es la intervención de diversos artistas mezclando un concepto innovador audiovisual y música en vivo. Entre ellos están: Boy Olmi, Roly Serrano, Juan Gilera, Gerardo Chendo, entre otros.

¨Un festín en mi cabeza¨ nos adentra en la vida de Chochi. Una mujer que acaba de ser abandonada. Una mujer fuerte, con principios y que no demuestra debilidad alguna. Un oso de peluche que habla. Música en vivo. Intervenciones audiovisuales y una catarsis llena de amor y sinceridad harán de esta obra un festín realmente delicioso.

Resulta inevitable preguntarse si se trata de una proyección verídica (no tanto por la parte del oso que habla, pero sí por la figura de mujer fuerte y decidida). Antonella responde:

El personaje está inspirado en experiencias personales, tiene mucho de lo que soy. Escribí la obra desde ese lugar y la ficcioné.

Sin duda, Un festín en mi cabeza es una obra que debe ser vista, sentida y transitada. Aplausos para ella y su impecable elenco que, sin duda, harán de ésta una exitosa experiencia teatral.