La mujer cama

El arte sabe gritar. Aún en el silencio cómplice y frente a oídos sordos, que no pueden o no quieren oír. Esta capacidad, la de ser protesta, podría ser un legado histórico, o una cualidad intrínseca de la expresión: Decimos algo porque callar es débil y ruin.

La mujer cama se impone como un grito en la inmensidad del pequeño teatro Estepario de la calle Medrano; que se vuelve gigante y frío. No por complejos mecanismos escenográficos, sino por el acto de desnudar la miseria humana y ponernos de cara a la bajeza. Como una cachetada de realidad… “Despertarte, imbécil. Esto está pasando”.

Cinco actores en escena (aunque predominan 4) dibujan una familia tipo. Un niño que sólo saber hablar a través de su violín, interpretado por Eugenio Estela; un padre parco, presentado como hombre de familia y con una fuerte impronta tradicional, encarnado por José Márquez; una madre depresiva, sumergida en la que vergüenza y el miedo, finamente lograda por Maria Rosa Frega; y una hija con la difícil tarea de mostrarse niña y mujer entre saltos temporales que se alternan entre la historia y su relato. Tremendo el papel de Leticia Torres, gigante actriz. Acompaña también Lorena Viterbo. Mención adicional para José Márquez y María Rosa Frega, ambos nominados al premio “Luisa Vehil – Mejor actor de reparto” y “Florencio Sánchez – Mejor actriz de reparto”, respectivamente.

Diego Casado Rubio propone un cuadro familiar sumamente dinámico, con pausas a gusto de quien nos cuenta la historia (la hija). Literales las pausas, imitando a quien revive una historia a través de un DVD. Ella frena, nos explica, y le da play. Hermoso recurso y fenomenal ejecución.

Destacable el trabajo del equipo técnico, componiendo una escenografía simple que, en combinación con la correcta iluminación y una tele de fondo reviviendo clásicos de la televisión española en blanco y negro; logran direccionar la atención con total diligencia.

En el país de la nada… nada… “, deja caer de sus labios Leticia: Hombros caídos, semblante derrotero; como el de aquel que ha sufrido más de lo que puede. Ojos brillantes y sumergidos en la desesperanza. Si ver esto no te parte el alma, será que no hay alma para partir.

La mujer cama se presenta con una sinopsis algo desorientada. Resulta difícil saber, a priori, de qué se trata. Siempre se agradece la sorpresa (aunque se trate de un cachetazo de realidad…), y es por eso que no abundo más sobre el texto en estas líneas. Espero vuelvan a la cartelera del Estepario pronto, los recibiremos con mucha alegría.

 


Ficha técnico artística


Autoría: Diego Casado Rubio
Actúan: Eugenio “Chuke” Estela, María Rosa Frega, José Marquez, Leticia Torres, Lorena Viterbo
Músicos: Eugenio “Chuke” Estela
Diseño de vestuario: Vessna Bebek
Diseño de luces: David Seldes
Fotografía: Juan Borraspardo
Asistencia de dirección: Juan Borraspardo
Prensa: Carolina Alfonso
Producción ejecutiva: Felicitas Oliden
Producción general: Juan Borraspardo
Dirección: Diego Casado Rubio