La mujer cama

El arte sabe gritar. Aún en el silencio cómplice y frente a oídos sordos, que no pueden o no quieren oír. Esta capacidad, la de ser protesta, podría ser un legado histórico, o una cualidad intrínseca de la expresión: Decimos algo porque callar es débil y ruin. La mujer cama se impone como un grito[…]